
En muchas ocasiones se recomienda a las madres usar pezoneras al inicio de la lactancia, si el bebé parece no saber agarrarse o la madre tiene dolor, o simplemente cuando alguien determina que el pezón de la madre “no sirve” para dar el pecho.
Puede llegar un momento en que las madres se cansan de usar pezoneras porque no suele ser nada práctico usarlas, hay que estar pendiente de que no se muevan, hay que llevarlas siempre encima, por la noche se pierden en la cama, se caen al suelo y se ensucian…
Antes de intentar sacar las pezoneras nos toca valorar si nuestro bebé las necesita, si en su momento se recomendaron de manera arbitraria o si con ellas hemos conseguido un mejor agarre o mejorar la transferencia de leche del bebé. Si el bebé sigue mostrando dificultades, quizá no es el momento de sacarlas y habrá que esperar.
Vamos a ver ahora algunos trucos para ir retirando la pezonera:
1.Agarre espontáneo:
Estimular el pezón, en el caso de que se plano, mediante un poco de masaje en el pezón. Cuando el pecho se prepara para amamantar, o cuando se produce excitación sexual, el tejido del pezón y la areola es eréctil y tiende a contraerse y elongarse. De esta manera es mucho más llamativo para el bebé y la ayuda a un mejor agarre.
Otra opción es dejar al bebé encima del cuerpo de la madre y que vaya buscando solo el pecho, lo que llamamos agarre espontáneo. Muchos bebés cuando no son molestados ni presionados para mamar, consiguen hacerlo sin ayuda de ningún tipo. Si al llegar al pecho se desespera y parece perdido esperar unos segundos, ayudarle haciendo la técnica del sándwich (en el siguiente apartado explico de qué se trata) pero si no lo consigue, poner las pezoneras inmediatamente.
2. Hacer un “sándwich” con la areola y el pezón:
Agarrar la areola con la mano en formando, una C. Cuando el bebé abra la boca intentar que se agarre de esta manera. Al notar más cantidad de pecho en la boca les suele resultar más simple hacer el vacío y succionar. De nuevo si se desespera, poner las pezoneras para que mame y seguir intentando en otras tomas.
3. El cambiazo:
Se inicia la toma con las pezoneras y cuando el bebé succiona con ganas lo apartamos y sacamos la pezonera y volvemos a intentar que se agarre al pecho sin ellas. Normalmente hace unas succiones y se sueltan enfadados. Es importante volver a colocar la pezonera si se enfada mucho e ir intentando el método en otras tomas, especialmente cuando esté relajado o medio dormido.
4. Estimulación de la succión:
Antes de empezar la toma y cuando el bebé empieza a mostrar señales de hambre, introducir nuestro dedo meñique en su boca (siempre limpio y con la uña bien cortada), buscar con la yema del dedo el punto de estimulación de succión del paladar (entre el paladar duro y el blando) masajear levemente sobre ese punto mientras el bebé succiona. Cuando succione de manera enérgica ponerlo al pecho de inmediato. En muchas ocasiones se agarran y succionan sin más dificultad. De nuevo, si se enfada o se desespera poner la pezonera lo antes posible y dejar que mame.
5. No hacer nada
Esperar, no hacer nada es la última idea. La mayoría de los bebés se “despezoneran” solos entre los dos meses y medio y los cuatro. Aunque parezca imposible llega el día que las rechazan y no quieren saber nada de ellas, y maman directamente del pezón sin más dificultad.
Por otro lado, hay dos técnicas que no recomiendo para eliminar las pezoneras y creo que es importante hablar de ellas y explicar las razones por las que no son adecuadas:
Cortar la pezonera por el capuchón es una medida que no recomiendo ya que puede causar lesiones orales al bebé. Las pezoneras cuando se cortan, y aunque se pase una lima de uñas, tiene bordes afilados que pueden causar pequeñas heridas en la boca del bebé.
Tampoco cortar las alas de las pezoneras parece tener demasiado éxito para ayudar al bebé a dejarlas y complica muy mucho el poder colocarlas en el pecho sin que se caigan.
Y nunca, nunca recomiendo dejar al bebé si comer: “No te las pongas y ya verás cuando tenga hambre seguro que mama”. No, en ningún caso intentar vencer al bebé por hambre es una idea acertada. El bebé necesita las pezoneras y por más que pensemos que le estamos ayudando, esta técnica no es nunca adecuada.
Fuente: LactApp
