El llanto de los bebés es su manera de comunicarse con nosotros y de pedirnos ayuda para que hagamos algo, y la reacción lógica de los padres es intentar calmar a los bebés, retornarles a un estado de calma en que se encuentren bien de nuevo.

Uno de esos momentos es cuando quieren hacer popó y no lo consiguen, y es un momento duro porque los padres desearían hacer algo y no saben qué, y ven que el bebé hace fuerza, se pone rojo, se arquea y llora sin conseguirlo. Es lo que se conoce como disquecia del bebé.

¿Es lo mismo que estreñimiento?

Cuando un adulto no consigue defecar sufre, se queja, hace esfuerzos y siente dolor para echar el bolo fecal porque está duro y es relativamente grande. Es lo que conocemos como estreñimiento. Por este motivo, los padres solemos hacer una regla de tres al ver en nuestro bebé los mismos síntomas: se queja, hace esfuerzos, llora, se pone rojo, se arquea y parece que sufre para hacer popó.

Después la hace, al final, y entonces se queda tranquilo. ¿Conclusión? Pensamos que tiene estreñimiento, porque todo coincide.

Sin embargo no todo coincide, porque lo que motiva esos síntomas en los adultos es que las heces son duras, pero los bebés cuando hacen caca la hacen deshecha, prácticamente líquida, con algunos grumos, pero totalmente blanda. Sólo la suelen hacer más bien pastosa, con más densidad, cuando toman leche artificial, que se digiere peor que la leche materna.

Pero, ¿Qué es la disquecia del lactante?

La disquecia del lactante es un asincronismo entre lo que el bebé quiere hacer y lo que en realidad hace, por inmadurez. El bebé aprieta para hacer popó, pero en su ímpetu por apretar acaba apretando también el ano, el esfínter, y no puede sacarlo.

Una definición un poco más técnica sería la que está en el foro de lactancia de la Asociación Española de Pediatría, donde un miembro del comité responde a un padre explicándolo de este modo:

Hay un cuadro llamado “disquecia del lactante” que se define como al menos 10 minutos de esfuerzo y llanto antes de la emisión de heces blandas en menores de 6 meses. Se cree que se produce porque el bebé realiza los esfuerzos de empujar con el esfínter anal cerrado, y que por eso le cuesta. Cuando el esfínter se abre, salen las heces sin dificultad y cesa el llanto. Es un cuadro benigno que suele mejorar espontáneamente.”

Hay que aclarar que no es una enfermedad ni un síntoma de nada, sino algo muy común en los bebés (entre los 15 días y tres meses aproximadamente es más fuerte) en donde como tal no les duele, pero sí les molesta bastante.

¿Cómo ayudarlos?

Puedes realizar masajes en la barriga con los dedos, en dirección a las agujas del reloj; también funciona flexionar las piernas (acostadito el bebé) hacia la pancita y moverlas en forma de bicicleta, así le ayudará a sacar los gases y el popó (si no es inmediato, sí próximamente)

¿Se recomienda estimular el ano para ayudarle?

Definitivamente NO. La disquecia o el famoso “pujo” (llamado así en algunos países) es un proceso de maduración natural del sistema digestivo del bebé, en donde él o ella, poco a poco, irá aprendiendo a relajar el esfínter anal, para hacer popó.

Por ende, no se recomienda utilizar en el caso de los bebés porque se corre el riesgo de hacer que el ano del bebé responda más, entonces, al estímulo externo que al interno (aumento de presión en los intestinos por el popó acumulado)

Como resultado final, puede acostumbrarse entonces a hacer popó solo cuando se le estimule, y entonces no solo no habremos solucionado la disquecia (que se soluciona sola), sino que la habremos empeorado.

¡Paciencia papás! Es una etapa, y como toda etapa… pasa, y solo será en un recuerdo.

Basado en: bebesymas.com